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Países Bajos invertirá 1,5 millones en desfibriladores para barrios vulnerables

La Cámara Baja de Países Bajos (Tweede Kamer) aprobó un plan para instalar más desfibriladores externos automáticos (DEA) en barrios con menos recursos y aumentar el número de voluntarios capacitados para responder a emergencias cardíacas.
La propuesta fue presentada por los partidos GroenLinks-PvdA y ChristenUnie, y recibió el respaldo de los partidos de coalición D66, VVD y CDA, según confirmaron las formaciones a RTL.
El objetivo es reducir las llamadas “zonas blancas”, áreas del país donde hay pocos o ningún desfibrilador disponible.
1,5 millones de euros para ampliar la red de desfibriladores
El plan contempla una inversión total de 1,5 millones de euros.
El presupuesto se distribuirá de la siguiente manera:
- 500.000 euros en 2026
- 1 millón de euros adicional en los dos años siguientes
Con estos fondos se instalarán nuevos dispositivos en barrios donde actualmente la cobertura de desfibriladores es insuficiente o inexistente.
Barrios donde faltan desfibriladores
Algunas zonas urbanas presentan una disponibilidad especialmente baja de DEA. Los datos de esta plataforma indican que la cobertura es limitada en zonas como:
- Heerlen-Noord
- Utrecht Overvecht
- Rotterdam-Zuid
- Transvaal (La Haya)
Estas áreas suelen concentrar barrios con mayor vulnerabilidad socioeconómica.
Cada minuto puede marcar la diferencia
El diputado Julian Bushoff (GroenLinks-PvdA) subrayó la importancia de disponer de desfibriladores cerca cuando ocurre un paro cardíaco.
"Las ambulancias llegan, pero a menudo tardan un poco. En ese tiempo, la vida puede ser crucial. Cada minuto sin reanimación reduce las posibilidades de supervivencia".
Cuando una persona sufre un paro cardíaco, la reanimación inmediata y el uso de un desfibrilador pueden aumentar considerablemente las probabilidades de supervivencia.
El objetivo: un desfibrilador a menos de 500 metros
La Fundación Holandesa del Corazón - Hartstichting, recomienda que haya un desfibrilador accesible a menos de 500 metros de distancia.
Sin embargo, muchos barrios en Países Bajos no cumplen actualmente este estándar, especialmente en zonas urbanas con menor inversión en infraestructura sanitaria.
Más voluntarios y mejor coordinación
Además de instalar nuevos dispositivos, el plan busca ampliar el número de voluntarios capacitados para actuar en emergencias cardíacas.
Los fondos también se utilizarán para conectar barrios con poca cobertura de desfibriladores con sistemas de alerta ciudadana como HartslagNu, que notifican a voluntarios cercanos cuando alguien sufre un paro cardíaco.
Los legisladores subrayaron que las probabilidades de sobrevivir a un paro cardíaco no deberían depender del código postal de una persona.


